De ser el apóstol Tadeo, personaje caracterizado por la benevolencia y la lealtad a Jesús, Israel Domínguez aceptó caracterizar el papel probablemente más complicado en su vida y más odiado de todo el Viacrucis en Iztapalapa: Judas Iscariote. Aunque ambos personajes comparten el nombre, sus apellidos son los que representan la antítesis. El contraste es claro, mientras el público recibe a Judas Tadeo con gran calidez y entusiasmo, Israel, personalizando a Judas Iscariote, es acogido entre gritos, insultos y hostilidad.Las asignaciones o características que se le han dado a Judas siempre han sido negativas, es un personaje tan polémico que quizá despierta más coraje en las personas que el mismo demonio. “Traidor” es probablemente el grito más repetido entre la multitud, y él tiene que cargar con esa acusación todo el camino bajo el sol.Israel constantemente se encomienda a Dios para que le permita realizar el papel de Judas, ya que no es para nada una tarea fácil. Para él es intentar reencarnar la avaricia y alevosía que muestra el personaje. El pesar y la aflicción del personaje lo llega a envolver de manera que, al preguntarle si ha llegado a pensar que durante la posesión del personaje ha sentido lo mismo que Judas, su respuesta fue que sí. “Es un remordimiento muy feo. Ya cuando ves tanta multitud y cuando llega la segunda caída, es cuando me gana a mí más el sentimiento, y hace un año me pasó, no podía hablar tanto, pero traté de sacar más mi voz a estar llorando”, cuenta Israel mientras rememora la actuación del 2024.Durante la interpretación, no faltan los insultos, las groserías, los gritos y las miradas que asemejan dagas hacía él, sabe que no son directamente hacia su persona, sin embargo, es un pesar que aguanta para lograr mantener de pie la conmemoración.En una ocasión, ya entrado en el papel de Judas, un hombre de entre la multitud se puso agresivo y le quiso pegar. La respuesta de Israel, aún en papel, fue serena. “¿Quieres la moneda?”, respondió para luego lanzársela. Sin duda, el papel de Judas ha representado un reto gigante para Israel, lo que lo encaminó a interpretarlo es, más que nada, por su cercanía con Jesús. Su primera opción fue interpretar a Cristo, sin embargo, se vio frenado debido a 5 centímetros de altura faltantes.Viacrucis en IztapalapaLa presentación número 182 del Viacrucis en Iztapalapa se llevará a cabo el próximo viernes 18 de abril, por lo que Israel empezó a entrenar desde enero para poder aguantar el sol abrasador de abril, la larga caminata a la que se enfrentará, además del papel tan especial que se encomendó. Israel es oriundo de Iztapalapa, e influenciado por sus padres, ha encomendado su vida a Dios, por lo que las tradiciones que lo rodean nunca le han sido ajenas. Vio a su padre participar en diversas ocasiones en el reconocido Viacrucis de Iztapalapa, y desde ahí se ha vuelto, una aspiración el participar.Semana a semana, Israel se levanta temprano diariamente para ir a vender verdura: papa, zanahoria y calabaza son algunos de los productos que lleva al mercado de Reforma y Cuauhtémoc. En ocasiones hace uso de un diablo para ayudarse a transportar la verdura. Visita de manera constante el mercado de la central de abastos para rendir sus ventas. Ahí es donde más usa el apoyo del diablo para el transporte del producto, y otras veces, sus hijos suelen acompañarlo. Su trabajo ha sido clave durante la preparación del papel que realiza en el Viacrucis. Gracias a su participación en ocasiones previas, y aunado a que ya ha personalizado a Judas desde el año pasado, es consciente de la organización y disciplina necesaria para realizar el recorrido desde la calle Aztecas hasta el cerro de la Estrella, al igual que recordar los parlamentos y sobrellevar las reacciones de las personas. “Es un papel normal, tú cierra tu mente, nada más que no se me acerque nadie”. Le dice a sus hijos y a las personas aledañas. Claro que las inseguridades al respecto de hacer las cosas bien surgen en algún momento, pero gracias a la ayuda de la comunidad, de su familia y de la organización, las supera con disposición. “Ese día, se me transforma todo, no soy el mismo, ahorita estoy tranquilo, pero ese día pongo más mi mente a lo que estoy viviendo, y transmito ese coraje y ese amor”.Las encomiendas a Dios nunca faltan. Vive su espiritualidad de manera devota y cotidiana, no asiste a la iglesia seguido, pero en su casa tiene una figura del Señor de la Cueta con quien también se sincera, e incluso para aprenderse los diálogos requeridos para el Viacrucis, sus ensayos suelen ser durante sus horas de trabajo y al llegar a su casa. Israel es una gran admiración para sus hijos de la misma manera en la que su padre, José Inés, lo fue para él. Su hijo mayor ya participa en el Viacrucis, pero también quiere llegar a interpretar el mismo papel que él en un futuro. De la misma manera, Guillermo, su hermano, también resulta ser una inspiración, ya que ha participado con anterioridad en la celebración. A pesar de que su padre partió en 2018, la admiración no va a ningún lado más que a la inspiración. Su padre ha influenciado en su vida para que él participase en las tradiciones y en la religión. “El año pasado, el viernes santo, cuando vamos hacia el cerro, pasamos por donde está la casa, y mi papá se asomó donde está el cuarto de mi abuelo, y yo le pregunté “¿por qué te asomaste?”, yo tenía esa duda, y me dijo “yo sentí la mirada de tu abuelo”. Eso es algo muy bonito que yo recuerdo con él”.Comparte su espiritualidad siendo honesto consigo mismo, “hay que ser más humildes, y amar a Dios”. Esa gratitud hacía Dios es algo que lo ha caracterizado, el hablar con él, quedarse a orar es la manera en la que profesa su religiosidad: “Sé que sí me oye, siento un alivio que nadie puede cuestionar.” El Viacrucis de Iztapalapa, ya considerado como Patrimonio Cultural Inmaterial de México, está a punto de ser considerado como Patrimonio Cultural Inmaterial del mundo y, para él, participar significa seguir extendiendo la tradición. Quiere algo para todos los niños, para que un día ellos mismos puedan hacer un papel. “A mí me gustaría dejar un significado en las personas, y más en los niños”. “Esto, hasta el día que me muera, va a seguir haciéndome madurar”.hc