El papa Francisco fue dado de alta el domingo tras su ingreso por una infección respiratoria y una neumonía bilateral, y los médicos recomiendan que esté en convalecencia por al menos dos meses, siguiendo el tratamiento y haciendo fisioterapia respiratoria motora, lo cual podría impedir su presencia en los actos de Semana Santa.El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, declaró que Francisco quizás no pueda ejercer el pontificado como hacía antes tras su larga hospitalización, y remarcó que ante ello "habrá que encontrar maneras distintas" para que pueda hacerlo.Sigue las últimas actualizaciones a través de MILENIO.