Una carrera de 42 años que ha dejado muchas alegrías en los encordados tanto de México como en la tierra del sol naciente. Octagón está listo para un último viaje a Japón, donde viajará junto con su hijo a un país que fue un punto de inflexión importante en su carrera, ahora para pasar una estafeta y que el Legado Dragón escriba otro capítulo memorable.“Son fácil 24 o 25 años que no voy a Japón, en esta ocasión dije que iba con la condición de que fuera mi hijo, porque esta va a ser la última y nos vamos. Quiero presentarlo allá, porque dejé muchos amigos en Japón y quiero que vean de qué está hecho el Hijo de Octagón”, dice el amo de los ocho ángulos en entrevista con MILENIO-La Afición.Gracias a su amistad con Shigeo Okumura es que se presenta esta oportunidad de llevar a su hijo después de 16 viajes, ya que de no ser por ese momento familiar, probablemente los viajes a Japón hubieran sido cosa del pasado. El poder darle esa experiencia internacional y tratar de que pula sus habilidades en el cuadrilátero con un estilo de lucha más recio.“Estaba con muchos sentimientos encontrados, pero a partir de enero empecé con una disciplina muy diferente, un poco más fuerte, porque así me quise preparar para Japón. Tienen una cultura muy diferente y una disciplina muy cañona, no es para menos ni nada, pero yo también tengo muy buena disciplina, me gusta el ejercicio”, aseguró el Hijo de Octagón. “La verdad es muy bonito el poder compartir escenario con mi padre una vez más y hacerlo en Japón para intercambiar culturas y estilos, lo cual quiero aprender porque es muy importante a nivel curricular, estar preparado para estos encuentros y los que se aproximen”.Huellas imborrablesNo se puede entender la carrera de Octagón sin Japón. Y tampoco se puede hablar de la evolución de la lucha libre en ese país sin los gladiadores mexicanos. Los aficionados quedaron maravillados con su estilo aéreo, mientras que la lucha al nivel de lona era lo usual de la época. Sus enfrentamientos ante The Great Sasuke y la contienda entre nipones y tricolores estrechó las relaciones entre ambas naciones en este deporte y demostró la calidad luchística desde este lado del mundo. La huella que dejó en Japón fue tal, que todos lo ven como un auténtico ícono.“He ido 16 veces a Japón y a la gente de allá le gusta ver al mexicano, ver todo lo que hacemos arriba de un ring e inclusive el correr a las cuerdas. La última vez que fui les fascinó el helicóptero y la octagonina, el intercambiar estilos de lucha libre es bastante interesante. Vas a aprender algo al enfrentarse a los japoneses”, recordó el experimentado luchador.Sobre esos viajes, Octagón tiene claro que llegaba con mucha emoción, pero también con mucha responsabilidad de poner en alto el nombre de México. De demostrar su calidad, su atletismo y su técnica. Porque ir a Japón o a Estados Unidos es una gran oportunidades, con empresas de gran nombre y que generan esos escalones para crecer como profesionales.“La primera vez fue difícil porque es verdad estaba preparado, pero es un país completamente diferente, pero el que estuviéramos representando a México allá era algo muy importante, una responsabilidad muy grande, pero la lucha libre es la lucha libre, es un idioma universal y cada quién sabe de lo que está hecho”, comenta. “El público de Japón nos está esperando, está con ansias para luchar e intercambiar conocimientos. Es responsabilidad y también tiene satisfacción decirles que vamos con gusto”. El Hijo de Octagón quiere vivir en carne propia esas historias que oía desde niño sobre aquel país que veía en su padre a un auténtico héroe y quiere tener todo lo relacionado a él. “Estoy muy contento de que se le tome en cuenta al Legado Dragón una vez más, ahora en Japón. La verdad es que yo sí quiero saber por qué son tan curiosos, porque mi papá me decía que le compraron las botas, porque decían que no era normal que caminara por las cuerdas, que corriera sobre ellas sin ningún tipo de apoyo y es algo chistoso. Quiero saber por qué son tan curiosos con las máscaras, las botas y las indumentarias de los luchadores”.Así lo dijeron“He ido 16 veces a Japón y a la gente de allá le gusta ver al mexicano, ver todo lo que hacemos arriba de un ring e inclusive el correr a las cuerdas”OctagónLuchador“No me gustaría ir de solo pisar y regresar, me gustaría quedarme dos, tres o cinco años para aprender bien la disciplina y poder ser mejor”Hijo de OctagónLuchadorLa claveTradición mexicanaUno de sus mejores recuerdos fue cuando animó tanto al público japonés que hicieron la ola, algo inusual, ya que el público de allá no suele ser así de eufórico.MGC