DOMINGA.– Hasta hace poco, el acceso al crédito estaba limitado a quienes tenían una chamba con ingresos fijos y un historial “limpio” en algúnburó de crédito,es decir, que no arrastraran alguna deuda o atraso. Esas exigencias dejaban fuera a millones de personas: los chavos que apenas se integran al mercado laboral, los trabajadores informales o quienes no tienen tarjeta o préstamo bancario. La frase “no tienes historial” equivalía a “no tienes oportunidad”. El primer buró de crédito se creó hace 184 años y, pues sí, algo debía cambiar. Rogelio L. trabaja por su cuenta en El Zalate, en Guadalajara. Tiene 29 años y acudió a una empresa de préstamos hace año y medio. Les falló, no pudo pagar a tiempo y se hizo el desaparecido. “Tampoco era mucho dinero”, se justifica. “Pa’ qué te miento, los bancos ni me voltean a ver, nunca he tenido tarjeta ni nada de eso. Cuando quise sacar un préstamo, me lo negaron”.Pero hoy logró tener un crédito activo. “Esta ‘app’ me salió en el Face, me metí, hice el test y me dieron chance. No me pidieron tanto papeleo”. ¿Qué condiciones pusieron? “Nada más la INE, un comprobante de luz que está a nombre de mi mamá y que contestara unas preguntas. Según eso, ven si eres confiable. Todo lo hice desde mi cel, estuvo fácil”. Esta vez le soltaron dos mil pesos. “Fue un paro porque justo andaba corto. Tengo que pagar en cuatro semanas, en partes. Si pago bien, dicen que pa’ la otra me prestan más”.Los microcréditos desde un celular: casos de la vida real Avelina, por su parte, nos cuenta que es una microempresaria de 38 años que vive en Jesús María, cerca de Aguascalientes capital. Pide resguardar su identidad. Acudió a una ‘fintech’ –financiera tecnológica– “porque con el banco ya había ido antes y pues no, me pedían historial, aval, cosas que no tengo. Yo vendo tamales y panes desde mi casa, y todo es en efectivo. Esta aplicación la vi en el celular de una comadre, me animé a probar porque ella ya había pedido y le funcionó”. Avelina subió su INE, un recibo del agua, y le hicieron unas preguntas desde la ‘app’. “Según eso, la inteligencia artificial (IA) ve si una es buena paga. A mí me salió rápido, en una hora ya tenía la respuesta”. Le soltaron, para empezar, mil 500 pesos. “Tengo que pagar en seis semanas, poquito. Ya llevo tres y si acabo bien, me van a prestar hasta tres mil. Me ayuda, porque así compro más harina y vendo más”.Con IA los créditos son más rápidos y flexiblesEl panorama de cuánta gente puede solicitar créditos cambió por los avances tecnológicos y las adaptaciones regulatorias. A partir de 2018, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Secretaría de Hacienda (SHCP) impulsaron nuevas reglas para las empresas conocidas como ‘fintech’. Hay cientas, cuya base es la innovación digital, y atienden a distintas personas, empresas y sectores.Con esto se abrió la puerta a modelos de evaluación más flexibles, basados en IA que analiza en un parpadeo datos alternativos como uso de ‘apps’, comportamiento de pagos, historial fiscal o digital. Pero esa flexibilidad también implica mayores riesgos de impago, pues no todos los nuevos usuarios pueden cumplir. Los bancos tienen supervisión estricta de la CNBV, altos requisitos de capital y una estructura sólida para cubrir a sus clientes. Por su lado, las empresas de reciente cuño suelen regirse bajo la Ley Fintech, tienen menos exigencias en cuanto a capital al ofrecer servicios digitales rápidos y accesibles (‘wallets’, microcréditos). Suelen operar bajo Sociedades Financieras de Objeto Múltiple, Entidades No Reguladas, Institución de Fondos de Pago Electrónico, o Sociedades Financieras Populares.La ‘fintech’ Kueski entrenó a su algoritmo por 20 añosPablo Dávalos es vicepresidente de Data Science de Kueski, una de las ‘fintech’ más longevas que ya ha otorgado más de 30 millones de préstamos en México. Esta firma mexicana lidera las categorías de Finanzas Alternativas y ‘Buy now, Pay later’ (comprar hoy y pagar después). Confirma que echan mano de sus propios modelos de IA y ‘machine learning’, que desarrollan desde hace… ¡dos décadas! “Empezamos en 2013 una estrategia valiente: otorgar préstamos para generar información, y conforme se fue generando más y más, adaptamos nuestros algoritmos y modelos de manera muy precisa”. De 20 empleados pasaron a 700, confirma Pablo. El grupo poblacional que más utiliza Kueski Préstamos está en el rango de entre 30 y 33 años, “con una presencia muy similar entre hombres y mujeres”, revela Dávalos. Pero también acude a Kueski gente en sus 40 e incluso personas mayores que ya tienen tarjeta. ¿La razón? “Damos condiciones muy transparentes de crédito”, dice orondo el doctor en Matemáticas, tapatío como la misma Kueski, quien lanza una recomendación a empresas fintech recién llegadas: “Si no tienen super controlado el tema de fraude y la morosidad, el negocio se les puede derrumbar estrepitosamente”. Aguas. Hasta el Buró de Crédito está usando IA“Aliada clave” es como Wolfgang Erhardt Varela se refiere a la IA. Esta herramienta, dice el vocero de Buró de Crédito, potencia la capacidad analítica y la forma como evalúan el riesgo crediticio. Además, les proporciona armas para combatir el fraude. El vocero de la empresa más grande del país en su campo nos explica cómo la IA los apoya para ofrecer a los otorgantes de crédito ‘data’ en la toma de decisiones.Si compras y cumples, Mercado Libre te premia Omar Ramírez Herrera, a sus 20 años, es un estudiante que desde Veracruz suele estar atento a ofertas en ‘apps’ como Mercado Libre. Un día en su perfil vio que le ofrecían opciones de préstamo para compras con algo llamado Mercado Pago. No es que necesitara, pero exploró y se interesó porque, gracias a su historial de compras, le asignaban un crédito que podía crecer si cumplía en pagos. “No me pidieron ni un documento, me prestaban 300 o tres mil pesos, y hay casos que dan hasta 50 mil. Ya si quieres más línea de crédito, das comprobante de domicilio, ingresos, RFC, CURP”. Pagó su primer financiamiento a plazos, siguió comprando en la plataforma y le aumentaron el crédito a cuatro mil 300. Si sigue bien le darán un “préstamo personal” para pagar con dinero donde quiera y, si sigue aún mejor, le extenderán una tarjeta de crédito, física. Hasta en criptomonedas le dan chance de invertir. El avispado muchacho nos dice que “hay opciones como Nu, Plata, Stori, pero hoy creo que Mercado Pago me da el mejor rendimiento anual, hablando de inversión”. Caso aparte: Compartamos no necesitó ninguna IARosaura es una trabajadora del hogar y ha hecho pequeños emprendimientos que no han ‘pegado’, pero lo sigue intentando. Ella forma parte de un grupo de 50 mujeres de la colonia Fuego Nuevo, en Iztapalapa, Ciudad de México, que tiene un crédito grupal en Compartamos Banco. Cada una puede acceder a diferentes montos. “Yo soy de las más bajitas, pido cinco mil pesos, pero podría pedir hasta ocho mil”, dice Rosaura. Otras alcanzan hasta 80 mil pesos. “Usan el dinero para sus negocios, o les prestan a sus parientes y conocidos, son como prestanombres y cobran una comisión”. Pero un momento: si una del grupo no paga, las demás tienen que cubrir su adeudo; luego la echan fuera y ya no puede pedir más créditos. A este banco le da igual la edad o el género, sólo pide el INE y un comprobante de domicilio. A cambio, las tasas de interés son significativamente más altas que las de los bancos. Compartamos nació en 1990 y es uno de los bancos de microcréditos más sólidos de América Latina, ya suma tres millones de clientas y algunos varones. Se inspiró en el Grameen Bank, de Bangladesh, que fundó el economista Muhammad Yunus en 1983. Él prestaba pequeñas sumas a mujeres que usaban el dinero para negocitos con los que sufragaban la escuela de los hijos y la mejora general de la familia. Con ese principio de confianza transformó millones de vidas.Las mujeres son mucho más cumplidoras. Según Juan Manuel Ruiz, quien encabeza Círculo de Crédito, ellas “representan tasas de mora 30 por ciento menores que las de los hombres”. Paradójicamente, 38 por ciento de las mujeres tiene acceso al crédito formal, frente a 48 por ciento de los varones. Por eso la creación de productos financieros personalizados para mujeres y jóvenes, especialmente en zonas rurales, cambiará el panorama.Pero, para los créditos grandes, los bancosClaro que los microcréditos dan un pequeño respiro, pero para las adquisiciones gordas, las que implican la compra de inmuebles, coches o financiamiento de empresas, los bancos y organismos como Infonavit o Fovissste siguen siendo los mandones. Y hay evidencias que respaldan tal afirmación. Por ejemplo, Banco Santander, a fines de julio, reveló que aumentó 6.6 por ciento su cartera de crédito total al segundo trimestre respecto del mismo en 2024. Tan sólo en créditos para autos creció ¡41.7 por ciento!; además, casi nueve por ciento en crédito a individuos, 8.8 por ciento a empresas y 7.5 por ciento en hipotecas. Y por ahí andan los demás bancos. Por supuesto, para esos préstamos sí entran Buró de Crédito o Círculo de Crédito, que son los que echan ojo al historial crediticio del suspirante. Pero, con todo y eso, la automatización en las aplicaciones de pago y crédito, con evaluaciones basadas en datos alternativos y algoritmos de evaluación crediticia que tengan la posibilidad de implementar modelos de IA de forma sencilla, irán tirando las barreras tradicionales de acceso a los servicios financieros. La capacidad de pago podrá evaluarse más por cómo manejamos nuestro dinero digitalmente que por un papel que diga cuánto ganamos o dónde trabajamos. Y no se trata de ignorar el score del buró, sino de complementarlo con novedosas formas de perfilar y conseguir información sobre nosotros.LG