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Los otros lobos de Dios: ecos de Marcial Maciel en Madrid y CdMx
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Los otros lobos de Dios: ecos de Marcial Maciel en Madrid y CdMx

  • - 2025-08-24

DOMINGA.– La tarde del 6 de marzo, Madre recibió una llamada. Era otra mamá del Colegio Highlands El Encinar. Le quería compartir algo urgente. Su niña le había contado que el padre Marcelino había abusado de ella, que la llevaba a un “lugar oscuro” –a veces sola, a veces con otras niñas– y, entre ellas, estabaFrida(pseudónimo por respeto a su privacidad). La mujer que hizo la llamada dio aviso a la policía y el sacerdote Marcelino de Andrés Núñez, un Legionario de Cristo, fue detenido e interrogado esa misma noche. De seis años, Frida tardó semanas en atreverse a contarle a su madre lo sucedido en uno de los colegios más exclusivos de Madrid. “Cada que se lo preguntaba me ponía una cara como de alucinando, se ponía nerviosa y llegaba a decir: ‘mamá, no me acuerdo; mamá, no te voy a contar’”. El sacerdote infundía terror a las menores antes de abusar de ellas. “Sí me decía que [Marcelino de Andrés] se la llevaba sola o con dos amigas al oratorio, que [Marcelino] les contaba historias de terror y pánico y que por eso tenía pesadillas, tenía mucho miedo”.Las historias que contaba Marcelino le provocaban dolores de cabeza y estómago. Fue hasta el 9 de mayo que Frida dijo la frase: “mamá, te voy a contar todo, pero ahí [al Highlands] no vuelvo.” Le habló del abuso, tenía terror. Así que la madre la llevó a terapia psicológica y ahí contó más detalles. Fue un abuso continuado, dice Madre, imposible que no lo vieran las maestras y las autoridades del colegio. “Pensamos que [el abuso] está encubierto y ya no sólo por los Legionarios en sí, que ya es horroroso, sino por el personal del colegio”, dice.Reviso archivos internos de los Legionarios de Cristo que un integrante de la orden me compartió. Veo la ficha de Marcelino de Andrés. Originario de Segovia, España. El cardenal Angelo Sodano lo ordenó sacerdote el 22 de diciembre de 1996 en el Centro de Estudios Superiores de Roma. Lo veo también en fotografías: la que se hizo viral a partir de marzo, en la que besa el cadáver del fundador de la Legión, Marcial Maciel, en su lecho de muerte. Pero veo otra, inédita, que me comparte una fuente interna: Maciel junto a Marcelino y Antonio Cabrera. Los dos cercanísimos a ‘Nuestro Padre’, hoy ambos bajo proceso por abuso de menores en México y España. Sumado a una investigación judicial en Chile por abusos a cuatro víctimas, hay pocas certezas de que la congregación se haya reformado con éxito.​Marcelino de Andrés fue secretario personal de Marcial MacielCristian Borgoño fue Legionario de Cristo. Como otros sacerdotes, abandonó la congregación cuando se reveló la doble vida de Marcial Maciel: se confirmó, entre otras cosas, que era padre de una hija, Norma Rivas Baños. Borgoño fue fundador de la página Legioleaks, en Facebook, donde diversas personas comparten sus testimonios en torno de la congregación que fundara Marcial Maciel en 1941, en un sótano de la colonia Juárez, en la Ciudad de México. Borgoño continuó como sacerdote de la arquidiócesis de Santiago y actualmente es profesor de bioética en la Pontificia Universidad Católica de Chile.Conoció a Marcelino de Andrés en 1997, aquel año fatídico para Maciel porque ocho exlegionarios lo denunciaron públicamente por primera vez como un depredador sexual. Ese año, Borgoño llegó al Colegio Máximo en Roma, y ahí Marcelino fungía como vicerrector de la Legión. “Más o menos a partir del año 2000 él entra a ser secretario personal de Maciel. Era un tipo de no demasiadas luces, bastante básico, buena gente, y obviamente le tocó la última parte de la vida de Maciel y conoció absolutamente todo”.Borgoño se refiere a la doble vida: que tenía esposa e hija, y que no practicaba mayor vida religiosa. En sus últimos años, Maciel se dedicó a viajar por balnearios de lujo como Capri y Cancún. Estuvo también en Polonia y se retiró a una mansión en Jacksonville, Florida, donde murió el 30 de enero de 2008. En buena parte de ese periplo lo acompañó Marcelino. Durante un par de años, hasta 2010, cuando The New York Timesreveló que Maciel había tenido una hija, la cúpula legionaria –Marcelino incluido– defendían públicamente la santidad de su fundador. “Y después de la muerte de Maciel, a Marcelino lo reconvierten en un legionario de a pie, en este caso capellán del colegio, pero él nunca habló, nunca dijo nada de lo que había visto, cuando tenía información de primerísima mano. Obviamente participó en todo el montaje de la supuesta santidad con la que murió Maciel. O sea, en el fondo es un encubridor en toda regla”, dice Borgoño.Ignacio Fuster-Fabra es abogado de un grupo de víctimas del Highlands en España. Accede a responder un cuestionario por escrito. Cuenta detalles del caso:“Marcelino está acusado por la comisión de agresiones sexuales a varias menores –al menos ocho aunque no se descarta que a lo largo del procedimiento aparezcan más– en el Colegio Highlands El Encinar, del que era capellán hasta la denuncia de los hechos. Actualmente nos encontramos en un momento muy inicial de la fase de instrucción, en el que se ha llevado a cabo la declaración de algunos progenitores y se ha practicado la exploración de algunas de las menores”, afirma.Irene Tabera, periodista judicial del OkDiario, cuenta a DOMINGA otros detalles. En un principio eran cinco las niñas denunciantes pero en semanas el número creció a ocho. Marcelino de Andrés negó siempre haber molestado a las niñas, pero la jueza encontró elementos suficientes para abrir la investigación. Tabera explica cómo se recaba la declaración de las niñas. En una cámara de Gesell ellas conversan con una psicóloga. Detrás del vidrio escuchan la jueza y dos abogados: el representante de las víctimas y el defensor del sacerdote legionario. Frida le contó a Madre que las niñas dijeron a dos maestras lo que les hacía Marcelino. Ellas lo sabían desde febrero de este año pero no actuaron. Otras niñas coincidieron en esa parte del relato y la jueza determinó que esas dos maestras –María Eugenia y Madeleine– pasarán de testigos a imputadas. El director del Highlands era Jesús María Delgado, sacerdote también cercano a Maciel y a la cúpula legionaria. Su hermana, Araceli Delgado, fue directora del Centro Estudiantil, la casa donde residían las consagradas del Regnum Christi–el brazo laico de la Legión de Cristo– en Santiago de Chile en 2008, cuando presuntamente ocurrieron abusos sexuales múltiples que hoy investiga la justicia chilena. Según Madre, la respuesta de Jesús María Delgado fue revictimizante. “Creo que fue el lunes o martes que nos convocó el director del colegio junto a una psicóloga de los Legionarios de Cristo y otra persona más que era una psiquiatra especialista. Varios padres nos levantamos y exigimos que el director contestara nuestras preguntas, porque pretendían darnos una charla de cómo reaccionar cuando nuestros hijos tienen indicios de abuso”. “Fue patético y trágico: una reunión de cuatro horas muy desagradable en la que el director sólo decía sandeces y la psicóloga [de los colegios del Regnum Christi], Rocío Fernández-Durán Mazzuchelli, le cubría para que no metiese la pata y no dijese información que no debía compartir hasta que él estuviese preparado”.Luego vino otro proceso doloroso: dos madres habían llamado a la policía para denunciar que sus hijas habían sido abusadas. Sin embargo, después los papás acudieron a las autoridades para desmentir a sus propias esposas e hijas. A eso se sumó que otro grupo de padres de familia organizaron una colecta para hacerle una fiesta y darle un regalo a Jesús María Delgado. “A partir de esas primeras semanas sí que empezamos a sentir que nos miraban con otros ojos. Tuvimos algún comentario de ‘os estáis cargando el colegio y la que habéis liado’. Lo peor fue cuando las niñas empezaron a contar que las profesoras lo sabían, que las habían notificado. Y sí que estamos viendo, incluso de padres de niñas afectadas, apoyo hacia las profesoras, incluso delante nuestro. A una amiga mía le dijeron el otro día que en los momentos difíciles hay que apoyar más aún al colegio y que cómo se nos ocurría irnos [del Highlands]”, dice. Hoy Marcelino de Andrés enfrenta el proceso en libertad, aunque le retiraron su pasaporte. Se fue a vivir a Segovia, de donde es originario. En septiembre, tras un receso vacacional, el Juzgado de Instrucción número 7 de Madrid retomará el caso. Jesús María Delgado renunció a la dirección del colegio Highlands El Encinar. Madre y las mamás de las otras siete niñas esperan justicia en España. ​El primer sacerdote de los Legionarios de Cristo detenido en MéxicoA las cuatro de la mañana del 12 de junio de 2025, agentes de la Fiscalía del Estado de México aprehendieron a Antonio Cabrera en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y lo trasladaron al Penal de Barrientos. Se le acusaba de abusar sexualmente de un menor en, al menos, tres ocasiones entre 2004 y 2011. Cabrera era un sacerdote de los Legionarios de Cristo y fungía como director del Centro Anáhuac de Desarrollo Estratégico en Bioética (Cadebi), en la Universidad Anáhuac, una de las instituciones de educación superior más exclusivas, fundada por Maciel en 1964. De acuerdo con notas de Abel Barajas en Reforma, Cabrera era cercano a la familia de la víctima desde 1999. Marcial Maciel lo había recomendado como guía espiritual a una acaudalada familia que se dedicaba a producir envases para la industria alimentaria y cervecera. Cabrera se ganó su confianza y abusó por primera vez de la víctima cuando tenía seis años. Recordaba con precisión las fechas porque coincidían con cumpleaños y navidades. La víctima, hoy de 28 años, pudo hablar de su abuso hasta que tenía 16 o 17 y lo contó en una consulta psiquiátrica. La familia buscó justicia al interior de la Iglesia católica pero no la encontró. Por eso, en enero pasado, presentaron una querella en el Ministerio Público del Estado de México. De esa querella se libró la orden de aprehensión de Antonio Cabrera. De Cabrera cuentan que era un hombre tan colérico, que era capaz de estrellar el vidrio del escritorio de un manotazo. Su furia se mezclaba con la permanente borrachera en la que vivía. A sus colaboradores les daba vergüenza verlo a las nueve de la mañana con aliento alcohólico. A él, sin embargo, no le importaba recibir así a sus bienhechores, como Lourdes Sánchez Servitje.“Discúlpelo, es que a esta hora ya celebró dos misas y tomó vino de consagrar”. Esa era la mentira piadosa. A Cabrera le gustaban los brandis Cardenal de Mendoza y Duque de Alba. Sus colaboradores en la Anáhuac lo recuerdan corriendo a vomitar pero a veces no llegaba al baño: alguna vez volvió el estómago sobre una maceta de la oficina, que era nada menos que la dirección de la Facultad de Bioética de la Anáhuac, que encabezó de 2012 a 2021. “Estuvo a punto de morirse porque borracho se cayó de una de la baranda de una casa, de un primer piso. Tiene antecedentes también de problemas con el consumo del alcohol”, relata Cristian Borgoño.El alcoholismo le pasaba facturas. Chocaba constantemente y llegaba con heridas a la Facultad de Bioética, alguna vez con un golpe en la cabeza y otro con un dolor en la pierna. Pedía que alguno de sus colaboradores fuera a recuperar su coche, que se había quedado varado en el siniestro. Antonio Cabrera era cercano a ricos y gran recaudador de los Legionarios“Padre, ¿cuándo nos vamos a Las Vegas?”, le preguntó Pedro Haces al sacerdote Antonio Cabrera la tarde del 9 de abril de 2016. Haces es un polémico legislador, empresario y líder sindical. Para llegar pronto a sus fiestas, se va en helicóptero de la Cámara de Diputados a su rancho en el Ajusco. Es cercano al líder parlamentario Ricardo Monreal. Haces, antes de Morena, hizo carrera en el PRI.Desde entonces Haces y Cabrera eran amigos. Los unía la afición a los toros. Haces se ha ostentado como presidente de la Asociación Mexicana de Tauromaquia. Antonio Cabrera se enorgullecía de ser originario de Pozoblanco, en cuya plaza de toros murió el célebre Francisco Rivera Paquirri, corneado por el toro Avispado en 1984.Veo un cartel fechado el sábado 9 de abril de 2016. Conmemora las bodas de plata de Pedro Haces y Marisú Lago. Anuncia además una corrida en la Plaza de Toros Don Pedro, en la Finca Santa Martha. Y veo más fotos de ese día: al sacerdote vestido con los ornamentos sacerdotales, arrojando agua bendita a espaldas de Marisú. Luego, más relajado, vestido de guayabera blanca, de pie junto a un mariachi.En otra imagen, Pedro Haces, Marisú Lago y Antonio Cabrera posan para la foto con el exgobernador de Oaxaca, José Murat. En otra fotografía, un mesero le ofrece a Cabrera un habano de la marca Cohiba. Ese día de agasajo el legislador mexicano le preguntó a su amigo sacerdote: ¿cuándo nos vamos a Las Vegas, padre?​Pedro Haces no era el único amigo rico y poderoso de Antonio Cabrera. Lourdes Sánchez Servitje, Patricio Slim, la familia Zapata –dedicada a la producción de latas para marcas como La Costeña–. Cabrera no ocultaba que le mandaban helicópteros para llevarlo a celebrar matrimonios de la élite. Alguna vez le presumió a sus colaboradores de la Anáhuac que preparaba unas langostas en Cancún mientras el resto cumplía con su horario de trabajo.Esa relación con millonarios la aprendió directamente de Marcial Maciel. Cristian Borgoño me cuenta que Cabrera fue, junto con Marcelino de Andrés, el sacerdote más cercano a Maciel los últimos cinco años de la vida del fundador de los Legionarios de Cristo. Lo acompañó en algunos de los viajes que hizo antes de morir y convivió con su pareja, Norma Baños, y con su hija. Cabrera “sabía todo” de Maciel, como lo de su familia secreta y que vivía con diversas identidades. Cabrera era además su pareja de dominó.“Y después de que murió Maciel [el 30 de enero de 2008], conservó estas prebendas, sobre todo el cargo en la Universidad Anáhuac. Pero él ‘se iba por la libre’ porque era uno de los grandes recaudadores de los Legionarios”, dice Borgoño. En los archivos internos de los Legionarios de Cristo se registran algunos datos sobre Cabrera. Se dice, por ejemplo, que recibió la ordenación sacerdotal el 24 de diciembre de 1988 en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y San Felipe Mártir en Roma, y que lo ordenó el cardenal Joseph Tomko, que era entonces el prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, un alto cargo en el gobierno de la Santa Sede. Lo encuentro también mencionado en un relato interno, donde se cuenta que Cabrera fue uno de los 47 sacerdotes legionarios que recibieron el cuerpo de Maciel en Cotija, apenas llegó de su lecho de muerte en Florida. Pero hay un documento aún más interesante. Es la opinión de Giorgio La Motta, pseudónimo de un legionario, una carta escrita en italiano, poco después de la crisis interna por las revelaciones del New York Times.La Motta dice: “Otros legionarios viven alejados del drama de su congregación porque disfrutan de libertad, ya que no viven en comunidad en sus hogares. Este es un grave problema en la Legión, fruto del notorio ‘eficientismo’: si un legionario es eficiente [para recaudar fondos], puede hacer lo que quiera... pero no viven la vida comunitaria con sensibilidad (no participan en las diversas actividades obligatorias para el resto de los legionarios: evaluaciones, encuentros con Cristo o paseos). Hacen lo que quieren y viven según sus propios gustos”. La Motta menciona a Cabrera entre otros cinco sacerdotes. Entre estos archivos está el Directorio Telefónico interno. Ahí aparece Cabrera con su cargo en 2011: “Asistente del director territorial para el cultivo de líderes”. En el lenguaje más coloquial,su cargo era conocido como “responsable de la Sección de Señoras” del poniente de la Ciudad de México.El legionario recibía cargos sin tener cédula como licenciado, maestro ni doctorAntonio Cabrera decía a sus colaboradores que la Facultad de Bioética era “su juguetito” y la iba a manejar hasta que él quisiera. Llegó abruptamente a esa dirección. En agosto de 2012, de un día para otro se anunció que terminaba el periodo del doctor Óscar Javier Martínez González –miembro del Regnum Christi–. Como director, Cabrera se daba el lujo de ignorar las instrucciones del rector, el padre legionario Jesús Quirce, y de ausentarse en las reuniones. “Y que diga el padre Quirce lo que quiera”, remataba Cabrera.Sus colaboradores en la Anáhuac estaban alarmados por su consumo de alcohol y acudieron a ver al rector. Quirce se lavó las manos: yo no lo puse ahí, dijo, tienen que ir más arriba. Los mandó con el director territorial de los Legionarios de Cristo en México, el padre Rodolfo Mayagoitia. “Sí, se le dio la dirección de la Facultad de Bioética para tenerlo entretenido y ayudarlo a salir de su problema de alcoholismo”, les dijo en una reunión a unos seis integrantes de la Facultad.Pero los colaboradores de Cabrera persistieron. Acudieron con otros dos padres legionarios de la directiva de la orden religiosa: Eduardo Robles-Gil y Sylvester Heereman. De los dos recibieron respuestas similares: el padre Cabrera era inamovible.En 2015 Cipriano Sánchez asumió la rectoría de la Universidad Anáhuac del Norte y, meses después, también de la Anáhuac del Sur. Era muy amigo de Cabrera y “se convirtió en su tapadera”, dice uno de sus excolaboradores. Hacía lo que quería porque conseguía importantes donativos para la Facultad de Bioética. Con esos recursos financió nuevas cátedras.“Antonio Cabrera es el clásico en la jerga legionaria del que va por la libre:que hace lo que se pega la gana, que tiene un estilo de vida muy particular, sobre todo en términos de viajes, de actividades, etcétera”, me dice Borgoño, y añade: “recibía cargos que no eran acordes a sus capacidades, por ejemplo, ser director de la Facultad de Bioética de la Anáhuac. Su tesis de doctorado –además de ser pobre–no la hizo él, se la hicieron. Pero eso era algo común en la jerarquía de los legionarios”.Antonio María Cabrera Cabrera no aparece en el Registro Nacional de Profesionistas. No tiene cédula profesional como licenciado, maestro ni doctor. Su grado de doctor se lo dio el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, un instituto de los Legionarios de Cristo en Roma, y Cabrera no hizo el trámite para obtener la cédula mexicana. La tesis La atención integral a personas con problemas de infertilidad, según confirman a DOMINGA excolaboradores, fue en buena medida elaborada por Eduardo de la Paz, quien se desempeñaba como académico en la Anáhuac.En 2021 Cabrera tuvo que dejar la dirección de la Facultad de Bioética después de tres periodos consecutivos. Entonces creó el Cadebi, que financiaba con los donativos que él mismo conseguía. Era director de este centro cuando lo aprehendieron por presunto abuso sexual de menores.En 2017, la madre de la víctima de abuso sexual quiso prevenir a los Legionarios de Cristo de que había un abusador entre sus filas. De acuerdo con Abel Barajas, acudió con el legionario Florián Rodero en Roma. Él le respondió que no se preocupara porque “debió haber sido una atracción muy puntual hacia su hijo”.“Después de tocar varias puertas, a fines de 2022 la madre acudió ante la Oficina de Ambientes Seguros del Territorio de México de los Legionarios de Cristo, para denunciar los hechos. Según la misiva que la madre envió a Bernardito Auza, nuncio apostólico en España en el verano de 2023, esa investigación concluyó, pero no le informaron el resultado”, escribe Barajas. Lo último que supo era que la investigación estaba en el Tribunal de la Rota de Madrid, pero sin arrojar resultados.Marcial Maciel abusó de al menos 60 menores de edad. En 2019, la Legión de Cristo reconoció que había tenido 33 sacerdotes pederastas en sus filas (luego rebajó el número a 27, pero nunca reveló nombres). Ninguno de esos agresores recibió una sentencia por sus delitos.GSC/ ASG


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