Los New England Patriots están inmersos en un fascinante, inesperado y acelerado proceso de reconstrucción que, contra todo pronóstico para un equipo que venía de dos temporadas consecutivas de cuatro victorias y 13 derrotas, se ha colocado de nueva cuenta en lo más alto de la Conferencia Americana. Bajo el liderazgo del nuevo head coach Mike Vrabel, el equipo ha recuperado ese ADN ganador que caracterizó a la dinastía anterior, logrando la mejor marca de la NFL y liderando la AFC. Este renacimiento posterior a Tom Brady se cimienta en un roster joven y talentoso, el cual es encabezado por el quarterback de segundo año, Drake Maye.Un cambio de chipLa llegada de Vrabel a Nueva Inglaterra marcó el inicio de esta nueva era que, sin importar hasta dónde lleguen, deja un buen sabor de boca entre sus aficionados. No es casualidad que el ex linebacker, pieza clave en los primeros tres títulos de Super Bowl de los Patriots, fue el sucesor de Bill Belichick tras un experimento fallido de un año con Jerod Mayo en la posición.Vrabel, quien firmó con el equipo en 2001 como agente libre procedente de los Pittsburgh Steelers, fue un factor de cambio importante en aquella primera etapa dorada de la franquicia. Su experiencia previa como head coach de los Tennessee Titans (54-45 en temporada regular) eran credenciales más que claras sobre la autoridad y el conocimiento que tiene para emprender una reestructuración profunda.El impacto de Vrabel es innegable: los Patriots de 2025-2026 han logrado un impresionante récord de 10 victorias y dos derrotas en sus primeros 12 encuentros, colocándose en el primer lugar tanto de la AFC Este como de toda la Conferencia, con fuertes probabilidades de mantenerse ahí con un triunfo sobre unos mermados New York Giants en el próximo Monday Night Football.Brady y Maye, cara a cara en sus primeros añosEste registro de 10-2 nos recuerda inevitablemente a la temporada 2001-2002, la primera de Brady como quarterback titular tras la lesión de Drew Bledsoe. En aquel año, los Patriots lograron un registro de 7-5 en los primeros 12 juegos, para terminar la temporada regular con 11-5 y conquistar el Super Bowl XXXVI ante Kurt Warner y los St. Louis Rams, que en ese momento tenían el roster del famoso The Greatest Show on Turf. La comparación directa entre el inicio de dos generaciones de quarterbacks en Nueva Inglaterra es un ejercicio revelador.Como prueba tenemos que Drake Maye, de 23 años y seleccionado en la primera ronda del Draft de 2024 como el tercer elegido global, ha superado con creces las marcas de Brady en sus primeros 12 partidos como titular de ese año, ya que había jugado un partido en su año de novato del 2000, pero con nulo impacto en su legado. En la temporada 2025, Maye ha completado 252 de 355 pases, logrando un notable 71.0 por ciento de efectividad, con 3,130 yardas, 21 touchdowns y solo seis intercepciones, lo que se traduce en un rating de 110.7.En contraste, Tom Brady, de 24 años en 2001, registró 217 pases completos en 330 intentos (65.7% de efectividad), 2,300 yardas, 16 touchdowns y 9 intercepciones, con un rating de 102.0 en sus primeros 12 juegos como titular. Sí, puede parecer injusto comparar a un joven de segundo año con la que es posiblemente la leyenda más grande del emparrillado, pero también ayuda a dimensionar el gran crecimiento que ha tenido Maye gracias a la correcta dirección que le da un head coach como Vrabel y la implementación de una mejor cultura.De mantener el ritmo actual, las proyecciones para Maye en la temporada 2025 (de 17 juegos) son sumamente prometedoras: se estima que terminaría con alrededor de 357 pases completos en 503 intentos (71.0% de efectividad), acumulando 4 mil 434 yardas, 30 touchdowns y nueve intercepciones, manteniendo el rating de 110.7. Dicho rendimiento proyectado superaría significativamente los totales de Brady en 2001, quien finalizó la campaña con 2 mil 843 yardas, 18 touchdowns, 12 intercepciones y un rating de 86.5, con el inicio de su leyenda en la conquista del trofeo Vince Lombardi.El elenco que lo acompañaLa brillante irrupción de Maye es posible gracias a un ecosistema de jugadores clave que complementan el ataque y la defensa del equipo. En la ofensiva, el corredor novato de 23 años, TreVeyon Henderson, ha aportado solidez al juego terrestre con 558 yardas y cinco touchdowns en 118 acarreos. La experiencia en la recepción está a cargo de Stefon Diggs, un veterano de 31 años con 61 recepciones, 679 yardas y tres touchdowns, con el trabajo de válvula de escape para el ala cerrada Hunter Henry, de 30 años, que suma 41 recepciones, 537 yardas y 5 anotaciones. Además, el joven Kayshon Boutte (23 años) ha demostrado potencial con 25 recepciones y 446 yardas.En el plano defensivo, el cornerback Christian Gonzalez, de 23 años y en su tercera temporada, se ha consolidado como un líder y uno de los mejores jugadores en su posición. Sus 46 tacleadas totales y siete pases defendidos, junto con un rating de quarterback permitido de 59.1 y solo 22 recepciones toleradas, lo señalan como una pieza fundamental en la solidez defensiva del equipo.La temporada actual de los New England Patriots va más allá de una gran racha positiva que bien podría deberse en parte a un calendario accesible, también representa la consolidación de una nueva identidad y que se están dando los pasos correctos para que el equipo no caiga en un limbo como ha sucedido con otras franquicias históricas que no encontraron la forma de volver a los primeros planos. Con Mike Vrabel recuperando la mentalidad ganadora y Drake Maye demostrando un potencial estadístico superior al inicio de la leyenda de Brady, la franquicia de Foxborough parece estar en camino de inaugurar una nueva era de dominio en la AFC, incluso si no es este año. El futuro se ve alentador en el área de Nueva Inglaterra.RGS



